Las primeras semanas
En mi criadero, la crianza de los cachorros empieza en los primeros instantes tras el parto. Cuido las condiciones de vida de la madre y de la camada, garantizo la limpieza, la temperatura adecuada y una atención constante, en contacto permanente con un veterinario experimentado. Los cachorros se controlan con regularidad en cuanto a salud, peso y desarrollo correcto.
Socialización
En las semanas siguientes los cachorros pasan por un proceso de socialización. Empezamos por la estimulación sensorial. Después conocen estímulos variados: sonidos domésticos, objetos nuevos, superficies distintas y el contacto con niños. Así aprenden seguridad en sí mismos y se adaptan más fácilmente a la vida en sus nuevos hogares.
Los futuros propietarios reciben de mí, una vez por semana, un correo con fotografías actuales e información sobre el desarrollo de los cachorros.
La elección del cachorro para cada hogar
La asignación de un cachorro a su futuro propietario no se deja al azar. Durante las primeras semanas observo el temperamento y las aptitudes de cada cachorro. Cuando cumplen unas cinco semanas, pido a todos los futuros propietarios que describan sus expectativas, su experiencia con perros, las condiciones que pueden ofrecer, su situación doméstica y sus planes de futuro. A partir de esa información y de mis observaciones durante las dos semanas siguientes, asigno a cada pequeño el hogar en el que podrá desarrollar todo su potencial y llevar una vida feliz.
Documentos y equipo de partida
Antes de dejar el criadero, los cachorros están desparasitados, vacunados según las indicaciones del veterinario e identificados con microchip. Cada uno pasa además la inspección de camada de la comisión del Club Canino Polaco, en la que se evalúan su estado de salud y su conformidad con el estándar de la raza. Los cachorros reciben el certificado de nacimiento del ZKwP, la cartilla sanitaria y un equipo de partida.
